Hace unos días contactaron conmigo de la revista masculina de “El País” ICON para recabar mi opinión, desde un punto de vista lingüístico, sobre los efectos comunicativos del insulto y las palabrotas. Como queda de manifiesto en el artículo, todo depende del contexto, de ahí la importancia que, desde las corrientes funcionalistas, concedemos a toda la situación comunicativa.

Además, he tenido dos gratificantes encargos consistentes en la elaboración de dos prólogos, uno para un libro transgresor y combativo vinculado al ámbito de la formación vial y otro para una deliciosa antología de excelsas columnas periodísticas –con el sector hostelero como hilo conductor- de un brillante emprendedor y escritor.